Los datos de una encuesta de Use.AI sugieren que la inteligencia artificial se está convirtiendo en el lugar al que muchas personas acuden para probar pequeñas preguntas, preparar decisiones y resolver dudas antes de involucrar a otra persona.
Las pequeñas incertidumbres solían generar pequeñas conversaciones. Un colega ayudaba a suavizar el tono de un correo electrónico, un amigo opinaba sobre una decisión y un familiar confirmaba si un plan parecía razonable. Estos intercambios rara vez eran formales, pero influían en cómo las personas tomaban decisiones y mantenían el contacto cotidiano.
Una nueva encuesta de Use.AI, realizada a aproximadamente 6.800 encuestados en Estados Unidos, Reino Unido, Europa y América Latina, encontró que el 72% ahora consulta sistemas de IA antes de pedir ayuda a un amigo, colega o familiar. El hallazgo apunta a un cambio en el orden del consejo cotidiano: la IA se consulta cada vez más antes de que las personas decidan si vale la pena preguntar a otro ser humano.
Durante años, la incertidumbre ordinaria se gestionó a través de intercambios ordinarios. Un colega podía ayudar a suavizar el tono de un correo electrónico. Un amigo podía opinar sobre una pequeña compra, un plan de viaje o una respuesta difícil. A un familiar se le podía preguntar si una decisión parecía razonable. Estas interacciones rara vez parecían significativas por sí solas, pero juntas formaban parte de cómo las personas tomaban decisiones rutinarias. Los hallazgos de Use.AI sugieren que muchas de esas preguntas ahora se llevan primero a las máquinas.
El patrón no se limita al trabajo. Los encuestados afirmaron usar la IA para planificación, comunicación, consejos generales y apoyo en la toma de decisiones: el tipo de preguntas informales que antes circulaban por chats grupales, conversaciones de oficina y llamadas rápidas. El 68% dijo que ha reducido el número de conversaciones informales en las que antes se apoyaba para recibir consejos o ayuda en la toma de decisiones, mientras que el 61% dijo que ahora resuelve con IA preguntas que antes habría hecho a otra persona.
El atractivo no es solo la rapidez. Según Use.AI, el 66% de los encuestados dijo que prefiere usar IA para ciertas preguntas porque elimina la presión social o la preocupación por ser juzgado. Esa cifra señala uno de los aspectos más reveladores del uso de la IA: las personas no solo buscan respuestas más rápidas. También buscan una forma de preguntar sin sentirse expuestas.
La IA se está convirtiendo en un lugar donde redactar pensamientos inciertos antes de convertirlos en conversaciones. Permite a los usuarios comprobar si una pregunta suena razonable, decidir cómo formular una petición o prepararse para un intercambio con otra persona. En la encuesta, el 58% de los encuestados dijo que usa la IA cuando no está seguro de cómo formular una pregunta a otra persona. Ese comportamiento sugiere que la IA está influyendo cada vez más en lo que las personas llevan a las conversaciones humanas, no solo en lo que evitan preguntar.
“Los datos sugieren que la IA está cada vez más integrada en la etapa más temprana del comportamiento de búsqueda de información”, dijo Ihor Herasymov, Managing Director de Use.AI. “Lo que está cambiando no es solo el acceso a la información, sino la vía predeterminada a través de la cual las personas eligen resolver la incertidumbre. En muchos casos, la IA se está convirtiendo en la primera interacción antes de que tenga lugar una conversación humana”.
El patrón más marcado aparece en contextos de bajo riesgo. El 69% de los encuestados dijo que la IA es especialmente útil para preguntas rutinarias, cuando preguntar a otra persona puede sentirse como más esfuerzo del que merece la cuestión. Un encuestado, coordinador de proyectos con sede en São Paulo, describió el cambio como gradual más que intencional. “Empezó con preguntas pequeñas”, dijo. “Con el tiempo, noté que preguntaba menos a otras personas cosas que normalmente habría comentado de forma casual”.
La encuesta también muestra que la sustitución tiene límites. Solo el 32% de los encuestados dijo que usaría IA en lugar de hablar con alguien sobre asuntos personales o emocionalmente significativos. Los datos no sugieren que las personas estén abandonando las relaciones humanas. Sugieren algo más específico: la IA está asumiendo muchos de los pequeños intercambios frecuentes que antes rodeaban la toma de decisiones rutinarias.
Esa puede ser la consecuencia social más importante. La primera área de la interacción humana afectada por la IA quizá no sea la conversación íntima, sino la consulta casual: el hábito de preguntar a otra persona antes de decidir qué hacer, qué decir o qué pensar. La IA se está convirtiendo en la primera parada no porque cada pregunta requiera conocimiento experto, sino porque muchas preguntas se sienten más fáciles de hacer cuando nadie está escuchando.
Sobre Use.AI:
Use.AI es un asistente de IA universal diseñado para ofrecer acceso instantáneo a los modelos de lenguaje más avanzados del mundo, incluidos ChatGPT, Claude, Gemini, DeepSeek y otros, todo dentro de una única interfaz. Apoya la resolución de problemas personales, profesionales y creativos mediante un diseño limpio y minimalista con entrada de voz, imagen y archivos, lo que permite a los usuarios delegar tareas cognitivas, planificar, aprender y comunicarse de manera más eficaz. Fundada en 2025, Use.AI tiene como objetivo hacer que la asistencia impulsada por IA sea accesible y práctica para la vida cotidiana.
Use.AI es un asistente de IA universal diseñado para ofrecer acceso instantáneo a los modelos de lenguaje más avanzados del mundo, incluidos ChatGPT, Claude, Gemini, DeepSeek y otros, todo dentro de una única interfaz. Apoya la resolución de problemas personales, profesionales y creativos mediante un diseño limpio y minimalista con entrada de voz, imagen y archivos, lo que permite a los usuarios delegar tareas cognitivas, planificar, aprender y comunicarse de manera más eficaz. Fundada en 2025, Use.AI tiene como objetivo hacer que la asistencia impulsada por IA sea accesible y práctica para la vida cotidiana.