Los datos de la encuesta de Use.AI apuntan a un cambio sutil pero importante en la credibilidad digital: las audiencias siguen interactuando con personalidades sintéticas, pero recurren cada vez más a herramientas de IA cuando buscan información que se perciba como directa, neutral y útil.
La confianza en los consejos online está siendo reformulada por la expansión de la inteligencia artificial y los medios sintéticos. Según una nueva encuesta de Use.AI realizada a aproximadamente 5.900 usuarios frecuentes de redes sociales en múltiples mercados de todo el mundo, el 69% de los encuestados afirmó que confía más en los consejos generados por IA que en las recomendaciones de cuentas de influencers virtuales, lo que sugiere que las audiencias están estableciendo una distinción más clara entre el contenido digital que entretiene y los sistemas digitales que les ayudan a tomar decisiones.
Este hallazgo no significa que los influencers virtuales estén desapareciendo de la cultura de las plataformas sociales. Las personalidades generadas por ordenador siguen siendo visibles en categorías como moda, belleza, gaming, estilo de vida y entretenimiento, donde los elementos visuales controlados y las narrativas consistentes pueden convertirlas en vehículos eficaces para captar atención. Pero los datos de Use.AI indican que su autoridad se reduce cuando los usuarios pasan del descubrimiento visual a la orientación práctica.
Esa distinción es cada vez más importante a medida que más contenido online está moldeado por medios sintéticos. Los influencers virtuales están diseñados para parecerse a personalidades sociales. Su atractivo suele depender de la coherencia estética, el reconocimiento y la familiaridad emocional. Las herramientas de IA, en cambio, suelen abordarse como sistemas funcionales: los usuarios les piden que expliquen, comparen, resuman o verifiquen información. En la encuesta, el 63% de los encuestados afirmó que los resultados generados por IA tienen un tono más neutral que las publicaciones de influencers virtuales, mientras que el 61% describió las herramientas de IA como menos motivadas comercialmente.
El patrón más sólido apareció entre los usuarios más jóvenes. Los encuestados de 18 a 29 años fueron más propensos que los grupos de mayor edad a afirmar que recurren a explicaciones generadas por IA para temas cotidianos como productividad, presupuestos, rutinas de fitness, planificación de viajes y bienestar general. Dentro de ese grupo de edad, el 74% dijo que había utilizado IA para comprobar, simplificar o contextualizar consejos encontrados en plataformas sociales. En el conjunto total de la encuesta, el 57% afirmó que los influencers virtuales eran más útiles para la inspiración y el descubrimiento que para la toma de decisiones.
Esto apunta a un cambio práctico, más que emocional, en la confianza. Los usuarios no necesariamente ven la IA como infalible, ni parecen tratarla como una autoridad completamente independiente. En cambio, muchos encuestados describieron la IA como una forma de eliminar algunas de las señales de performance que moldean el contenido impulsado por influencers. En lugar de interpretar los consejos a través de la identidad de la cuenta que los publica, los usuarios juzgan cada vez más la información por si está estructurada con claridad, si compara opciones de manera directa y si puede adaptarse a su propia situación.
La distinción resulta especialmente visible en categorías donde el consejo implica un coste personal. Un influencer virtual puede ser eficaz al presentar una tendencia de cuidado de la piel, una estética de viaje o una rutina de fitness, pero los usuarios parecen menos dispuestos a tratar el contenido liderado por una personalidad sintética como la última palabra cuando están en juego el dinero, la salud, el tiempo o la planificación. En esas situaciones, las herramientas de IA suelen utilizarse como una segunda capa: no como sustituto del criterio propio, sino como una forma de organizar afirmaciones contrapuestas y reducir la ambigüedad.
Los influencers virtuales siguen funcionando bien cuando el objetivo es la aspiración, el entretenimiento o la identidad visual. La mayoría de los encuestados dijo haber encontrado al menos una cuenta de influencer virtual, especialmente en categorías como moda, belleza y estilo de vida. Pero la autoridad percibida se debilitó cuando el contenido pasó de la inspiración basada en imágenes a la orientación práctica. Cuanto más relevante era la decisión, más parecían preferir los usuarios una explicación directa antes que una identidad curada.
Los hallazgos de Use.AI reflejan una recalibración más amplia de la confianza digital. A medida que las audiencias se encuentran con más rostros sintéticos, feeds algorítmicos y contenido mezclado con intereses comerciales, la credibilidad depende cada vez menos de si una fuente parece cercana y más de si la información se percibe como útil, legible y fácil de comprobar. Para plataformas y marcas, la señal es práctica: la identidad sintética aún puede captar atención, pero los usuarios parecen más dispuestos a confiar en sistemas que explican, comparan y aclaran.
Sobre Use.AI:
Use.AI es un asistente universal de IA diseñado para ofrecer acceso instantáneo a los modelos de lenguaje más avanzados del mundo, incluidos ChatGPT, Claude, Gemini, DeepSeek y otros, todo dentro de una sola interfaz. Apoya la resolución de problemas personales, profesionales y creativos mediante un diseño limpio y minimalista con entrada por voz, imagen y archivos, lo que permite a los usuarios delegar tareas cognitivas, planificar, aprender y comunicarse de manera más eficaz. Fundada en 2025, Use.AI tiene como objetivo hacer que la asistencia impulsada por IA sea accesible y práctica para la vida cotidiana.
Use.AI es un asistente universal de IA diseñado para ofrecer acceso instantáneo a los modelos de lenguaje más avanzados del mundo, incluidos ChatGPT, Claude, Gemini, DeepSeek y otros, todo dentro de una sola interfaz. Apoya la resolución de problemas personales, profesionales y creativos mediante un diseño limpio y minimalista con entrada por voz, imagen y archivos, lo que permite a los usuarios delegar tareas cognitivas, planificar, aprender y comunicarse de manera más eficaz. Fundada en 2025, Use.AI tiene como objetivo hacer que la asistencia impulsada por IA sea accesible y práctica para la vida cotidiana.