Mientras las aplicaciones de citas sitúan las intenciones sentimentales en el centro de la evaluación de posibles parejas, una nueva investigación de ClarityCheck revela hasta qué punto los usuarios dejan deliberadamente esas intenciones abiertas a la interpretación, incluso cuando consideran engañoso ese mismo comportamiento en otras personas
Los perfiles de las aplicaciones de citas permiten indicar si se busca una relación seria o algo más informal antes incluso de iniciar una conversación. Estas declaraciones ayudan a las posibles parejas a evaluar su compatibilidad desde el principio, cuando todavía saben muy poco la una de la otra. Sin embargo, la expectativa de claridad también genera un incentivo contrario: ser demasiado específico sobre lo que se busca puede descartar oportunidades que se preferiría explorar. Una nueva investigación de ClarityCheck sugiere que muchos usuarios responden a esta situación haciendo que sus intenciones sean deliberadamente más difíciles de interpretar.
ClarityCheck encuestó a 9.700 adultos de Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y América Latina que habían utilizado una aplicación de citas durante los últimos dos años y que habían indicado en su perfil o comentado con una posible pareja cuáles eran sus objetivos sentimentales.
Casi la mitad reconoció haber dejado intencionadamente cierto margen para la interpretación. El 47% afirmó haber utilizado deliberadamente un lenguaje más ambiguo al describir sus intenciones sentimentales porque no quería reducir el número de posibles parejas. Sus respuestas sugieren que expresar una preferencia también puede servir para mantener abiertas determinadas oportunidades, especialmente cuando adoptar una postura firme podría poner fin a una conversación prometedora.
En algunos casos, la ambigüedad adoptaba formas muy concretas. El 34% afirmó haber dicho a alguien que prefería «ver cómo evolucionan las cosas», o haber utilizado expresiones igualmente abiertas, incluso cuando ya sabía que no buscaba una relación informal. Otro 28% reconoció haber descrito sus objetivos sentimentales de manera diferente según el interés que le despertara una posible pareja.
Estos ajustes también podían implicar exagerar el nivel de compromiso deseado. El 22% admitió haber utilizado un lenguaje que transmitía intenciones más serias o planes de futuro más definidos de los que realmente tenía, porque creía que así resultaría más atractivo para alguien que buscaba una relación estable. Estas respuestas reflejan una característica recurrente de la comunicación en las aplicaciones de citas: la manera en que una persona presenta sus intenciones puede depender de lo que cree que la otra espera escuchar.
Sin embargo, los encuestados se mostraron menos tolerantes con la ambigüedad deliberada cuando evaluaban el comportamiento de otras personas. El 42% afirmó que consideraría engañoso descubrir que alguien había mantenido intencionadamente sus objetivos sentimentales poco claros para conservar más opciones de pareja. Dentro de ese grupo, el 30% reconoció haber hecho algo parecido.
Esta coincidencia no significa necesariamente que los participantes justificaran su propio comportamiento. También es posible que consideraran engañosas sus decisiones anteriores. Aun así, pone de manifiesto una tensión entre las conductas que las personas reconocen como potencialmente engañosas y las decisiones que toman cuando están en juego sus propias oportunidades sentimentales.
Las diferencias de expectativas también persistían cuando las intenciones se habían expresado claramente. El 24% afirmó haber seguido viendo a alguien cuyos objetivos sentimentales declarados no coincidían con los suyos porque esperaba que esa persona acabara cambiando de opinión.
Por otro lado, el 36% señaló que había iniciado una relación o una situación sentimental creyendo que sus intenciones coincidían, en términos generales, con las de la otra persona, para descubrir semanas después que no era así. Este resultado no demuestra que tales discrepancias fueran consecuencia de un engaño deliberado, pero ilustra cómo la incertidumbre sobre los objetivos sentimentales puede prolongarse más allá de las primeras conversaciones.
Los resultados ponen de relieve las limitaciones de considerar las intenciones expresadas en un perfil de citas como indicadores fiables de compatibilidad. Las personas pueden suavizar conscientemente sus preferencias para mantener abiertas determinadas oportunidades, adaptar sus declaraciones a una posible pareja o seguir interesadas en alguien pese a conocer las diferencias entre sus respectivos objetivos. Para quienes intentan averiguar si sus expectativas son compartidas, una declaración aparentemente clara sobre el tipo de relación que se busca puede ofrecer menos certezas de las que sugiere su formulación.
Acerca de ClarityCheck
ClarityCheck es una herramienta integral de verificación de antecedentes digitales mediante números de teléfono, direcciones de correo electrónico e imágenes. Diseñada para mejorar la seguridad digital cotidiana, ClarityCheck permite identificar rápidamente contactos desconocidos, investigar perfiles sospechosos y detectar posibles fraudes a partir de números de teléfono, correos electrónicos y fotografías. Mediante la combinación de tecnologías de búsqueda inversa e inteligencia de fuentes abiertas (OSINT), ofrece una forma centralizada de verificar identidades y protegerse en internet.
Contacto de prensa
ClarityCheck
pr@claritycheck.com
Lauren Fellows
Responsable de Relaciones Públicas
ClarityCheck encuestó a 9.700 adultos de Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y América Latina que habían utilizado una aplicación de citas durante los últimos dos años y que habían indicado en su perfil o comentado con una posible pareja cuáles eran sus objetivos sentimentales.
Casi la mitad reconoció haber dejado intencionadamente cierto margen para la interpretación. El 47% afirmó haber utilizado deliberadamente un lenguaje más ambiguo al describir sus intenciones sentimentales porque no quería reducir el número de posibles parejas. Sus respuestas sugieren que expresar una preferencia también puede servir para mantener abiertas determinadas oportunidades, especialmente cuando adoptar una postura firme podría poner fin a una conversación prometedora.
En algunos casos, la ambigüedad adoptaba formas muy concretas. El 34% afirmó haber dicho a alguien que prefería «ver cómo evolucionan las cosas», o haber utilizado expresiones igualmente abiertas, incluso cuando ya sabía que no buscaba una relación informal. Otro 28% reconoció haber descrito sus objetivos sentimentales de manera diferente según el interés que le despertara una posible pareja.
Estos ajustes también podían implicar exagerar el nivel de compromiso deseado. El 22% admitió haber utilizado un lenguaje que transmitía intenciones más serias o planes de futuro más definidos de los que realmente tenía, porque creía que así resultaría más atractivo para alguien que buscaba una relación estable. Estas respuestas reflejan una característica recurrente de la comunicación en las aplicaciones de citas: la manera en que una persona presenta sus intenciones puede depender de lo que cree que la otra espera escuchar.
Sin embargo, los encuestados se mostraron menos tolerantes con la ambigüedad deliberada cuando evaluaban el comportamiento de otras personas. El 42% afirmó que consideraría engañoso descubrir que alguien había mantenido intencionadamente sus objetivos sentimentales poco claros para conservar más opciones de pareja. Dentro de ese grupo, el 30% reconoció haber hecho algo parecido.
Esta coincidencia no significa necesariamente que los participantes justificaran su propio comportamiento. También es posible que consideraran engañosas sus decisiones anteriores. Aun así, pone de manifiesto una tensión entre las conductas que las personas reconocen como potencialmente engañosas y las decisiones que toman cuando están en juego sus propias oportunidades sentimentales.
Las diferencias de expectativas también persistían cuando las intenciones se habían expresado claramente. El 24% afirmó haber seguido viendo a alguien cuyos objetivos sentimentales declarados no coincidían con los suyos porque esperaba que esa persona acabara cambiando de opinión.
Por otro lado, el 36% señaló que había iniciado una relación o una situación sentimental creyendo que sus intenciones coincidían, en términos generales, con las de la otra persona, para descubrir semanas después que no era así. Este resultado no demuestra que tales discrepancias fueran consecuencia de un engaño deliberado, pero ilustra cómo la incertidumbre sobre los objetivos sentimentales puede prolongarse más allá de las primeras conversaciones.
Los resultados ponen de relieve las limitaciones de considerar las intenciones expresadas en un perfil de citas como indicadores fiables de compatibilidad. Las personas pueden suavizar conscientemente sus preferencias para mantener abiertas determinadas oportunidades, adaptar sus declaraciones a una posible pareja o seguir interesadas en alguien pese a conocer las diferencias entre sus respectivos objetivos. Para quienes intentan averiguar si sus expectativas son compartidas, una declaración aparentemente clara sobre el tipo de relación que se busca puede ofrecer menos certezas de las que sugiere su formulación.
Acerca de ClarityCheck
ClarityCheck es una herramienta integral de verificación de antecedentes digitales mediante números de teléfono, direcciones de correo electrónico e imágenes. Diseñada para mejorar la seguridad digital cotidiana, ClarityCheck permite identificar rápidamente contactos desconocidos, investigar perfiles sospechosos y detectar posibles fraudes a partir de números de teléfono, correos electrónicos y fotografías. Mediante la combinación de tecnologías de búsqueda inversa e inteligencia de fuentes abiertas (OSINT), ofrece una forma centralizada de verificar identidades y protegerse en internet.
Contacto de prensa
ClarityCheck
pr@claritycheck.com
Lauren Fellows
Responsable de Relaciones Públicas