Los candidatos recurren a la inteligencia artificial para hablar de sus decepciones profesionales antes de compartirlas con sus seres queridos. A menudo buscan respuesta a una inquietud más personal: si ellos mismos fueron responsables del rechazo.
Un rechazo laboral puede poner fin a una candidatura sin ofrecer información suficiente para que el candidato comprenda qué salió mal. Las mismas herramientas de inteligencia artificial que ayudan a preparar entrevistas también están disponibles cuando llega la respuesta del empleador, y ofrecen la posibilidad inmediata de analizar una situación que puede resultar difícil de comentar con alguien conocido. Para algunos candidatos, esa conversación privada se produce antes que cualquier otra.
Una encuesta de Use.AI realizada a 2.968 adultos de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, la Unión Europea y América Latina, todos ellos personas que habían buscado empleo durante los últimos 12 meses y habían sufrido un rechazo o habían dejado de recibir respuesta de una empresa (ghosting), reveló que el 34 % se lo contó primero a una herramienta de IA tras su rechazo más reciente. Esta proporción superó a la de quienes informaron primero a su pareja (24 %), a un amigo (17 %), a un familiar (9 %) o a un antiguo compañero de trabajo (4 %). Otro 12 % afirmó que no se lo contó a nadie.
Las propias conversaciones sugieren hasta qué punto una decisión de contratación puede afectar a la percepción que una persona tiene de sus capacidades. El 57 % de los encuestados afirmó haberse desahogado con una IA tras sufrir un rechazo o quedarse sin respuesta de una empresa. Entre ellos, el 46 % preguntó si el rechazo había sido culpa suya, frente al 28 % que buscaba consuelo.
Esta diferencia pone de manifiesto un problema para quienes utilizan la inteligencia artificial con el fin de interpretar un fracaso profesional. Un chatbot puede analizar cómo describe un candidato su entrevista e identificar posibles explicaciones para una candidatura fallida. Sin embargo, no tiene acceso a las deliberaciones internas del empleador. Su respuesta puede resultar convincente incluso cuando carece de la información necesaria para determinar el verdadero motivo del rechazo.
Esa incertidumbre adquiere especial importancia cuando los candidatos piden a la IA que evalúe su responsabilidad personal. La encuesta no permite establecer si los participantes creyeron las respuestas que recibieron ni si modificaron posteriormente su comportamiento. Sin embargo, sí muestra con qué facilidad las dudas sobre la propia competencia profesional pueden trasladarse a una conversación con un sistema incapaz de verificar de manera independiente las circunstancias.
Los encuestados también reconocieron que ocultaban parte de la información sobre su búsqueda de empleo a personas cercanas. Al preguntarles con quién compartían menos información, el 38 % señaló a su familia, seguido de los amigos (22 %), antiguos compañeros de trabajo (14 %) y parejas (11 %). Solo el 15 % afirmó compartir la información por igual con todo el mundo. Estas respuestas reflejan hábitos generales de comunicación y no permiten determinar si hablar con una IA retrasa o sustituye una conversación concreta con otra persona.
La preferencia por la IA como primer interlocutor fue especialmente marcada en determinados grupos. Los hombres tenían 1,5 veces más probabilidades que las mujeres de afirmar que se lo habían contado primero a una IA (41 % frente al 27 %). Entre los encuestados menores de 35 años, la proporción alcanzó el 43 %, frente al 15 % entre los mayores de 55 años. Los participantes de mayor edad también mostraron una tendencia considerablemente más alta a no contárselo a nadie (24 % frente al 7 % entre los menores de 35 años). El contraste muestra diferencias en la manera en que los encuestados gestionan la comunicación de un rechazo, aunque el estudio no permite explicar las razones de estas diferencias.
Los resultados se basan en las respuestas declaradas por los propios participantes y proceden de usuarios de Use.AI, un colectivo que probablemente está más familiarizado con esta tecnología que el conjunto de las personas que buscan empleo. Por tanto, no deben considerarse representativos del mercado laboral en general.
Aun así, los resultados identifican un papel significativo de la inteligencia artificial en una experiencia que tradicionalmente se ha procesado mediante la reflexión privada o las conversaciones con otras personas. Para una proporción considerable de los encuestados, un chatbot recibe la noticia antes que cualquiera de sus seres queridos. Y para muchos de quienes hablan de un rechazo con una IA, la conversación va más allá de la propia decisión de contratación y entra en cuestiones relacionadas con su valía personal y su competencia profesional. Buscan una valoración de una decepción profundamente personal en un sistema capaz de ofrecer respuestas detalladas, aunque los verdaderos motivos que llevaron al empleador a tomar su decisión sigan siendo desconocidos.
Acerca de Use.AI:
Use.AI es un asistente universal de inteligencia artificial que reúne los principales modelos de lenguaje de gran tamaño del mundo en una experiencia unificada y fluida. Ofrece a los usuarios un único punto de acceso a las capacidades de inteligencia artificial más avanzadas disponibles en la actualidad, desde la resolución de problemas complejos hasta la generación de contenido creativo. Al conectar distintas tecnologías de inteligencia artificial, Use.AI permite a los usuarios mejorar su productividad y aprovechar las capacidades de la IA más avanzada en sus tareas cotidianas.
Use.AI es un asistente universal de inteligencia artificial que reúne los principales modelos de lenguaje de gran tamaño del mundo en una experiencia unificada y fluida. Ofrece a los usuarios un único punto de acceso a las capacidades de inteligencia artificial más avanzadas disponibles en la actualidad, desde la resolución de problemas complejos hasta la generación de contenido creativo. Al conectar distintas tecnologías de inteligencia artificial, Use.AI permite a los usuarios mejorar su productividad y aprovechar las capacidades de la IA más avanzada en sus tareas cotidianas.