Una nueva investigación de MyIQ sugiere que las redes sociales pueden prolongar la incertidumbre después de que termina la comunicación romántica, al mantener visibles a exparejas y antiguos intereses amorosos a través de visualizaciones, “me gusta” y otras interacciones cuyo significado no siempre está claro.
Una relación o una etapa inicial de citas puede terminar cuando cesa la comunicación. En las redes sociales, ese límite es menos definido. Una expareja o un antiguo interés romántico puede seguir apareciendo a través de visualizaciones de Stories, reacciones, seguimientos y otras formas de actividad sin volver a enviar un mensaje.
Esa visibilidad continuada puede convertir interacciones digitales aparentemente menores en señales que las personas sienten la necesidad de interpretar. Una nueva investigación de MyIQ analiza con qué frecuencia los solteros se enfrentan a esa ambigüedad y cómo afecta a su capacidad para seguir adelante.
Una encuesta realizada a 7.284 solteros de Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido, Canadá, América Latina y Australia reveló que el 69% había seguido viendo la actividad en redes sociales de una expareja o antiguo interés romántico después de que terminara la comunicación. El 58% afirmó que esa visibilidad hacía más difícil seguir adelante emocionalmente.
Más de la mitad de los encuestados, el 52%, dijo haberse preguntado si la visualización de una Story, una reacción u otra interacción online era una señal de que alguien quería retomar el contacto, pese a no haber recibido ningún mensaje directo.
Al mismo tiempo, el 47% reconoció que seguía viendo con regularidad el contenido de otra persona después de que terminara la comunicación, sin llegar a ponerse en contacto con ella. La encuesta no permite determinar si las mismas personas formaban parte de ambos grupos. Sin embargo, sí muestra por qué el contacto pasivo en redes puede resultar difícil de interpretar: casi la mitad de los encuestados reconoció mantener ese tipo de actividad sin establecer contacto directo, mientras que más de la mitad se había preguntado si una actividad similar por parte de otra persona indicaba un interés renovado.
Este comportamiento suele describirse en internet como orbiting: permanecer visible en la vida digital de otra persona después de que haya terminado la comunicación directa.
“Ver a alguien online no es lo mismo que saber de esa persona, pero las redes sociales pueden hacer que ambas cosas parezcan mucho más cercanas de lo que realmente son”, afirmó Sarah Meyer, directora general de MyIQ. “Que alguien vea una Story demuestra que sigue prestando atención. Lo que no demuestra es por qué lo hace”.
La incertidumbre no se limita a las exparejas. El 63% de los encuestados afirmó que las redes sociales les habían llevado a analizar en exceso pequeños comportamientos digitales, como las visualizaciones de Stories, los “me gusta”, los nuevos seguimientos y los unfollows.
Otro 55% afirmó que los consejos sobre citas compartidos en plataformas como TikTok habían hecho que las personas fueran más propensas a interpretar una actividad online cotidiana como una señal oculta. Términos como orbiting, breadcrumbing, green flags y soft launches han proporcionado a los usuarios un vocabulario para hablar sobre el comportamiento en las citas digitales, pero poner una etiqueta a una interacción no permite conocer la intención que hay detrás de ella.
La encuesta no demuestra que ver una Story, dar “me gusta” a una publicación o seguir a alguien signifique que esa persona quiera retomar el contacto. Su conclusión más relevante es que muchos solteros perciben, aun así, esas acciones como información que merece ser analizada después de que la comunicación ya haya terminado.
Esa diferencia ayuda a explicar por qué las redes sociales pueden complicar el final de una relación incluso cuando no existe ninguna conversación. El contacto directo puede haber terminado, pero la visibilidad digital deja nuevas señales que interpretar, a menudo sin información suficiente para saber si realmente hay algo que interpretar.
Sobre MyIQ:
MyIQ se lanzó en 2024 y cuenta con más de un millón de usuarios en todo el mundo. Es una plataforma digital de autoconocimiento que ofrece mucho más que una puntuación de CI, con más de 9 millones de tests completados en distintas categorías, como cognición, personalidad y relaciones, todos ellos con resultados personalizados y orientados a la acción. La plataforma ofrece más de 25 juegos mentales, más de 150 retos de inteligencia, más de 20 horas de contenido en vídeo elaborado por expertos y más de 300 lecciones disponibles sobre inteligencia emocional, resolución de problemas, innovación, desarrollo de la confianza y toma de decisiones. A través de su test de CI, su evaluación integral de personalidad y su test de relaciones, MyIQ ofrece información estructurada y personalizada que ayuda a las personas a comprender mejor su mundo interior y su comportamiento.
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pr@myiq.com
Sophie de Villiers
Responsable de Relaciones Públicas
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