Silenciar a alguien se está convirtiendo en una forma de limitar las exigencias de la amistad digital sin alterar la relación, mientras el acceso constante genera nuevas presiones sobre cuándo y con qué rapidez se espera que los amigos respondan.
La mensajería ha hecho que los amigos cercanos sean más fáciles de contactar y, al mismo tiempo, más difíciles de dejar momentáneamente al margen. Las conversaciones pueden prolongarse durante todo el día sin un final claro, mientras los mensajes sin responder permanecen visibles y las notificaciones vuelven a colocar una y otra vez la misma relación en el centro de la atención. Para algunas personas, mantener una amistad implica ahora también decidir cuánto espacio puede ocupar esa relación en su atención cotidiana.
Una encuesta de MyIQ realizada a 10.847 adultos de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia, así como de América Latina y la Unión Europea, reveló que el 29% había silenciado a un amigo cercano o a su mejor amigo en una plataforma de mensajería o red social porque quería reducir el contacto sin poner fin a la relación. Entre las mujeres, la cifra alcanzó el 34%, frente al 24% de los hombres.
La diferencia entre hombres y mujeres también apareció en la forma en que los encuestados gestionaban las conversaciones continuas. El 52% de las mujeres afirmó haber retrasado deliberadamente una respuesta a un amigo cercano porque la expectativa de continuar la conversación les resultaba agotadora, frente al 39% de los hombres. El 36% de las mujeres señaló haberse sentido culpable por no responder con suficiente rapidez a un amigo, frente al 26% de los hombres.
Los resultados apuntan a una forma de presión que puede existir incluso dentro de relaciones que siguen siendo importantes. El contacto frecuente puede hacer que una amistad resulte más exigente cuando cada nuevo mensaje obliga a decidir si responder, posponer la conversación o dejarla sin contestar.
Silenciar a alguien ofrece una forma relativamente discreta de gestionar esa presión. Reduce la frecuencia con la que un amigo interrumpe la atención de una persona, al tiempo que mantiene abierto el canal de comunicación y deja formalmente intacta la relación.
Sus efectos son diversos. Entre quienes habían silenciado a un amigo cercano, el 58% afirmó que hacerlo había facilitado la gestión de la amistad, mientras que el 21% señaló que la reducción del contacto acabó haciendo que la relación se volviera más distante. Los encuestados podían señalar ambas consecuencias.
El contraste refleja el coste potencial de este comportamiento. Reducir la frecuencia del contacto puede hacer que una relación resulte menos exigente, pero una menor cantidad de interacciones cotidianas también puede aumentar la distancia con el tiempo.
La edad también mostró una relación clara con esta práctica. El 41% de los adultos de entre 18 y 24 años afirmó haber silenciado a un amigo cercano, frente al 36% de quienes tenían entre 25 y 34 años, el 27% de quienes tenían entre 35 y 54 años y el 17% de los adultos de 55 años o más.
La encuesta no permite determinar por qué este comportamiento es más frecuente entre los encuestados más jóvenes. Sí muestra un descenso constante en cada grupo de mayor edad analizado, lo que sitúa el uso de la función de silenciar con mayor frecuencia dentro de los hábitos de amistad de los adultos jóvenes.
Los resultados reflejan una tensión más amplia dentro de las relaciones mantenidas digitalmente. La facilidad de acceso puede ayudar a conservar las amistades a pesar de la distancia o de agendas exigentes, pero también puede hacer que los periodos de silencio parezcan más deliberados que antes. Herramientas concebidas inicialmente para gestionar notificaciones se utilizan cada vez más para gestionar también las expectativas sociales.
Las amistades antes incluían pausas inevitables. Cada vez más, las personas tienen que crear esas pausas por sí mismas.
Sobre MyIQ:
MyIQ se lanzó en 2024 y es utilizado por más de un millón de personas en todo el mundo. Es una plataforma digital de autoconocimiento que ofrece mucho más que una puntuación de CI, con más de 9 millones de tests completados en distintas categorías, entre ellas cognición, personalidad y relaciones, todos ellos con información personalizada y práctica. La plataforma ofrece más de 25 juegos mentales, más de 150 acertijos de inteligencia, más de 20 horas de contenido en vídeo elaborado por expertos y más de 300 lecciones disponibles sobre inteligencia emocional, resolución de problemas, innovación, desarrollo de la confianza y toma de decisiones. A través de su test de CI, su evaluación integral de personalidad y su cuestionario sobre relaciones, MyIQ ofrece información estructurada y personalizada que ayuda a las personas a comprender mejor su mundo interior y su comportamiento.
MyIQ se lanzó en 2024 y es utilizado por más de un millón de personas en todo el mundo. Es una plataforma digital de autoconocimiento que ofrece mucho más que una puntuación de CI, con más de 9 millones de tests completados en distintas categorías, entre ellas cognición, personalidad y relaciones, todos ellos con información personalizada y práctica. La plataforma ofrece más de 25 juegos mentales, más de 150 acertijos de inteligencia, más de 20 horas de contenido en vídeo elaborado por expertos y más de 300 lecciones disponibles sobre inteligencia emocional, resolución de problemas, innovación, desarrollo de la confianza y toma de decisiones. A través de su test de CI, su evaluación integral de personalidad y su cuestionario sobre relaciones, MyIQ ofrece información estructurada y personalizada que ayuda a las personas a comprender mejor su mundo interior y su comportamiento.